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“YO PAGABA ENTRADA PARA VER A QUIENES HOY SON MIS COMPAÑEROS Y RIVALES”

Así puede cambiar la vida de un futbolista cuando llega esa oportunidad soñada, una que muchos no logran tener nunca, mientras que otros sí, pero se la farrean. Sin embargo, desde un buen tiempo a esta parte se está dando que muchachos con varias temporadas de Tercera División en el cuerpo llegan al profesionalismo para demostrar que esa vuelta larga es hasta necesaria. Ahora se suma Fabián Ramos, a quien conocimos en Incas, Recoleta, Salamanca y Rodelindo Román, el cual llegó a Iquique dando el salto desde la última serie a Primera División.

Juan Antonio Torres

Otro caso digno de aplauso. Otro motivo de orgullo para todos quienes formamos parte del circuito de ANFA. Los civiles y los que visten de corto. Porque para estos últimos, cuando ven que un colega de profesión da ese anhelado salto, no sólo deben alegrarse, sino que también concientizarse de que todos podrían vivir similar experiencia si aplican esos valores indispensables para poder triunfar: paciencia, perseverancia, trabajo y condiciones futbolísticas. Todo eso tuvo Fabián Ramos, un ex cadete de Universidad de Chile, donde fue compañero de Igor Lichnovsky, Ányelo Henríquez y John Santander. También tuvo pasos más fugaces por Unión Española y Cobreloa. El haber sido cadete también fue clave.

Contactado por nuestro portal, desconociendo nosotros sus actuales horarios y sistemas de entrenamiento, lo sorprendimos justo en el descanso tras la práctica diaria en su hogar, pero no tuvo problemas para atendernos. Es más, percibimos que se alegró con el contacto, expresándonos su sentir por este gran paso que ha dado en su carrera, tras ser campeón de Tercera B con el equipo de Arturo Vidal. A sus 25 años, como que esto recién comienza para el mixto mediocampista.

“Supe recién que ellos (Iquique) me venían siguiendo cuando las cosas ya se habían concretado, lo que tal vez fue para mejor porque así no me nublé cuando estábamos jugando la final ante Pintana. Después, en Febrero se materializó el traspaso. Lo cierto es que me recibieron muy bien. Los más grandes como Rafa Caroca y Gustavo Lorenzetti me han hablado mucho, facilitándome la adaptación. Respecto al profe Jaime Vera, él me dice que muestre la misma personalidad que yo tuve en Tercera, pero que piense y la toque más rápido. Lo bueno es que al DT le gusta el fútbol ofensivo, aunque también me pide volver rápido para colaborar en lo defensivo. Eso me obligó a prepararme mejor físicamente para poder responderle”.

Es que el cambio de división se nota. Eso lo constató Fabián Ramos. Acá todos se la entregan redondita, dada la calidad de los jugadores, debiendo hacer algunas variaciones en su juego para entrar en la misma órbita de los profesionales. Lo resume así el jugador de Dorsal con Guanaco, respondiendo al llamado desde el departamento que el club le facilitó y que se ubica al lado del estadio de Iquique.

“Ya estoy acá por lo que tengo que jugármela. En Tercera se puede pensar y trasladar más el balón. Pero en Primera hay que jugar más de primera e incluso tener decidida la jugada siguiente ya antes de recibirla. En mis anteriores equipos podía pasarme a varios jugadores, cosa que acá es más complicado, aparte que a los profes les gusta la mayor simpleza. En mi caso, me dicen que de la mitad hacia arriba lleve la batuta y que en lo defensivo colabore y vuelva rápido. Lo otro diferente son las comidas. Acá nos ponen nutricionistas, mientras que en Tercera es más difícil cuidarse de las comidas o del entrenamiento invisible. Acá hay mayor control y nos piden desayunar bien. Yo bajé de peso y subí de masa muscular”.

En resumidas cuentas, ya se le puede ver con un cuerpo más atlético a Fabián, algo que evidenció en los partidos que alcanzó a jugar con los celestes en Primera División, antes que se produjera la detención del fútbol producto de la pandemia. Incluso, cuando le pedimos que le envíe un mensaje a los jugadores de Tercera para que les sirva como incentivo, junto con acceder con su amabilidad habitual, nos dio un dato que resume todo en torno a este gran paso que ha dado en su carrera.

“Yo hasta hace poco pagaba entrada para ver jugar a quienes hoy son mis compañeros y rivales. Capaz que salga hasta en el álbum de fútbol de este año si es que se logra comercializar (lo dice con emoción). Quiero hacer buenos partidos para que el resto de los clubes también me conozca. Mi familia está feliz, disfrutando con los viajes. Y a los colegas de Tercera División, decirles que sigan esforzándose sin perder la fe. Cuando me echaron de Recoleta en Segunda la vi difícil, pero logré aprovechar bien mi último año en la división amateur. En Tercera hay muchos jugadores que perfectamente podrían jugar en Primera, como Gonzalo Tapia, por ejemplo. Mi mensaje es que sean más fuertes mentalmente”.