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“SI SAMPAOLI HUBIERA SEGUIDO EN LA U MI DESTINO HABRÍA SIDO OTRO”

La afirmación corresponde al todavía joven jugador Benjamín Inostroza. El delantero que el año pasado vistió la casaquilla de Rancagua Sur no considera un retroceso haber llegado a la Tercera División, pero bien sabe que su futuro pudo ser distinto de no haberse encontrado con Sebastián Beccacece cuando volvió desde La Pintana a la tienda universitaria. Ahí optaron por finiquitarlo, pese a que incluso en su debut anotó un gol. Ahora con 23 años, estuvo entrenando en el SIFUP y no sabe aún dónde jugará, esperanzado de algún llamado de Segunda o Primera B. En caso contrario, continuará en el fútbol de ANFA, a la espera de estudiar en el INAF, según nos confesó.

Juan Antonio Torres

Lo conocimos personalmente en Deportes Pintana. En aquel plantel finalista que dirigió Christian Muñoz, cayendo ante Deportes Valdivia en la fecha final disputada en el sur. Esa temporada, Benjamín Inostroza fue el juvenil que más ocupó el cuerpo técnico para cumplir con la sagrada regla del juvenil en cancha, respondiendo a cabalidad, aunque jugando más bien por la banda que como delantero centro como a él más le gustaba.

Sin embargo, para el medio futbolero su idilio con las cámaras comenzó ni más ni menos que en su debut de cuatro años antes por la U, club que lo formó. Cautivado el cuerpo técnico por los 49 goles que anotó los últimos años en cadetes, lo citaron por Copa Chile ante Santiago Morning. Con tan sólo 15 años. Ingresó y a los cuatro minutos ya se estaba sacando la camiseta número 40 para celebrar con llanto incluido. Constituía, de paso, un nuevo récord en nuestro balompié.

Frustrado su intento de retornar a los azules, recaló posteriormente en Colchagua en Segunda División, pero pese al buen cometido sanfernandino ante la U justamente en el Estadio Nacional para la Copa Chile del 2018, una salida grupal a una festividad de la palta derivó en siete jugadores despedidos por el club, entre ellos, Benjamín. Esto pese a que pudieron demostrar su inocencia. Desde ahí le ha costado volver al profesionalismo, teniendo que jugar en Tercera División el 2019, llamado por Rodrigo Pérez desde Rancagua Sur. Ahora esa es su principal opción, aunque aún no firma nada. Todo luego de entrenar una vez más en el SIFUP. Nosotros conversamos con Benjamín, confesándonos que tuvo opciones de recalar en un club de Segunda.

“Estuve dos semanas entrenando en Recoleta ahora, pero al final no resultó. Tal vez me ha perjudicado el trabajar sin representante. Me he manejado sólo por las mías. Incluso, el año pasado ya estaba listo en Lautaro y también se cayó. Ahora estoy incluso con pretemporada en el cuerpo, siendo lo más probable que vuelva a Rancagua, pese a tener ofertas de Trasandino, Rengo, Limache y Salamanca. Pero no me quiero mover mucho de Santiago, ya que quiero entrar a estudiar los lunes al INAF. Yo vivo en Pudahuel, por lo que podré ir a clases desde el próximo año al curso de monitor”.

Atrás ha quedado en su carrera entonces su inicial experiencia en los azules, algo que pudo ayudarlo a recalar en otras instituciones, aunque él prefiere que no sea por ese motivo su despegue, sino que más bien por su rendimiento futbolístico.

“Lo vivido en la U es algo que nunca se olvida, pero no me gusta que me recuerden por el pasado. ¡¡¡Yo no vivo del pasado!!! Cuando estuve en Segunda jugué harto, pero me ponían en otros puestos. Igual quedé tranquilo por lo hecho en Pintana porque considero que jugué más por rendimiento que por un tema de edad”.

Así nomás fue. Algo que nos consta, ya que seguimos muy de cerca esa campaña del cuadro presidido por Rubén Soza, que estuvo a un partido de llenarse de gloria tras un campañón. Había muy buenos jugadores en esa institución. Al final recaló en Rancagua Sur el 2019, dando la vuelta larga como tantos ilustres que hoy triunfan en Primera. Esa es la idea de Inostroza, volver a reinsertarse.

“Al principio me costó adaptarme al ritmo de Tercera División. Después que le tomé el pulso, convertí más de diez goles. Igual quedé con gusto a poco porque el equipo no era muy ofensivo. Con Rodrigo Pérez tengo buena relación. El me pide que yo sea el jugador que marque diferencias. Al final lo conseguí. Ahora en Rancagua quedaron sólo tres compañeros del año pasado. Me llamó Jorge Vergara, pero producto de la pandemia, no hubo más pautas de trabajo físico para la casa. Igual siento que este año debí llegar a un equipo profesional”.

Todavía es joven Benjamín Inostroza. Creemos que aún es tiempo. Y, por lo que le conocemos, no nos sorprendería que en cualquier momento se destape y pueda triunfar como siempre lo ha deseado. Hoy igual se le ve más maduro, otro dato no menor. Y si bien prefiere dar vuelta la página y mirar hacia adelante, al concluir nuestro diálogo nos dejó la frase justa para el titular de esta crónica.

“Pienso que en la U se la debieron jugar más por mí. Cuando volví del primer préstamo a Pintana me tuvieron entrenando y rechacé ofertas de Magallanes y Valdivia por privilegiarlos, pero en definitiva me finiquitaron, haciéndome puro daño. Me hizo falta Sampaoli. Si él hubiera seguido en la U mi destino habría sido otro”.