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“ME VOY SENTIDO DE LAUTARO PORQUE NO ME DIERON LA CARA”

La afirmación corresponde al defensa Nicolás López Torres, nuevo refuerzo de Deportes Limache, quien luego de sus ejercicios por tele zoom atendió el llamado de nuestro portal desde San Bernardo donde reside, mostrándose desilusionado por la forma en que tuvo que partir de Buin, cuando le habían dicho que formaría parte del plantel. Si bien tuvo ofertas de otros equipos de Segunda División, optó por escuchar finalmente el llamado de Italo Pinochet, con quien fue campeón en Tercera. Pese a la partida de “Popin” Castro, han llegado buenos refuerzos como Matías Pérez quien se sumó desde Trasandino donde cumplió gran campaña el año pasado. También destacamos a Nico porque tomó la gran decisión de estudiar, titulándose de técnico en administración de empresas.

Juan Antonio Torres

Cada año Deportes Limache es candidato al título. Y cada temporada suma una nueva frustración. Pero se reinventan. Es que la opción latente, cercana y segura de contar con muchos recursos, les permite armar buenos planteles y contratar respetados entrenadores. Aunque también hay una sensación ambiente en el circuito de que no debe ser fácil dirigir en la zona tomatina. Hay claros ejemplos de DT que fueron despedidos antes de tiempo como Jeremías Viale, Jonathan Orellana y Ramón Climent. Incluso habiendo realizado buenas campañas.

Entonces, desde afuera se ve como que mandan más los patrones de fundo. Así de literal. De ellos dependerá cambiar esa mala imagen que proyectan hacia el exterior. Sabrán sólo ellos si les importará hacerlo. El punto es que ahora se encontrarán con un pequeño gran detalle que capaz les complique más de la cuenta: se les fue medio equipo con Daniel “Popín” Castro. La importancia del sempiterno goleador se notará aún más ahora que no estará en el campo con la camiseta roja. Pese a todo, una vez más han seguido contratando filete.

Por lo menos ya podemos dar fe de dos excelentes contrataciones de las que nos hemos enterado para este año en Limache: el defensa Nicolás López y el delantero Matías Pérez, entre otros. Con estos dos ya tiene bien cubierta dos zonas de la columna vertebral. Sin las características del actual delantero de Unión Española, porque le gusta más por fuera, el ex delantero de Trasandino está llamado a ser la posta del emblema que partió, aunque lo suyo no es ser goleador propiamente tal. En tanto, el fiero zaguero tiene todo para convertirse en líder de la oncena, dada su experiencia incluso en el profesionalismo toda vez que viene de jugar por Lautaro en Segunda División. Reconociéndonos en este contacto, que no salió del club como a él le hubiese gustado.

“Yo quería seguir en Segunda, ya sea en Lautaro o en algún otro club. Tuve ofertas, pero las deseché porque los dirigentes me dijeron que yo sería parte del plantel que estaba armando Carlos Encinas. Hasta me hicieron los exámenes físicos correspondientes, saliendo todos buenos. Pero cuando llegó la presentación del equipo no me consideraron y, de hecho, me enteré por Facebook de todo, nadie me dijo nada de la invitación. Cuando llegó el momento de firmar contrato, no me consideraron. Me voy sentido porque nunca me dieron la cara, trato que no merecía porque siempre me entregué entero por esa camiseta. Incluso convertí el gol que nos dio el título de Tercera”.

De hecho, es la única divisa que ha defendido Nico López Torres desde que Pablo Galdames lo reclutó de la Universidad Las Américas donde era dirigido por Juan Carlos Letelier. Todo tras los años que fue cadete en Cobresal. También seleccionado de Futsal. O sea, fue campeón de Tercera y nunca defendió otra divisa, salvo ahora que recaló en Limache, donde espera cumplir otra buena campaña y reverdecer laureles.

“Yo sólo pedía que me dijeran la firme desde el principio. Pero igual no soy tonto. En el camino me fui dando cuenta cómo trajeron centrales desde el profesionalismo, entre ellos, Hans Martínez y Rodrigo Canosa. Llegó un representante con sus jugadores. Pero llevaba cuatro años en el club y fui hasta capitán en Segunda. ¡¡¡Levanté la copa de Tercera!!! Tengo claro de todas formas que así es esto. Con Carlos Encinas hablé muy poco y con Jorge Miranda sólo en los últimos partidos del año pasado. Mientras que los dirigentes es bien poco lo que pueden decidir ahora porque la pelota está en poder de otra persona”.

Se nota que todavía está molesto, aunque ya constató en marzo que el fútbol otorga revanchas, alcanzando a entrenar y jugar amistosos por Limache. Una gran vitrina donde en su penúltimo año en la competencia (6 de julio de 1996) todavía es mucho lo que puede aportar, ya sea en la zaga como en el mediocampo.

“En Limache voy por una revancha”, nos dice con seguridad. Y prosigue: “Recuerdo que en su momento cuando subí con Lautaro, Concepción me llamó para jugar por ellos el 2019, pero yo quería estar en el profesionalismo y por lo menos pude cumplir con ese deseo. Ahora estamos entrenando por zoom dependiendo de los tiempos disponibles de cada uno como también de nuestra infraestructura. En mi caso felizmente cuento con pesas y trotadoras en mi casa. Los profes se amoldan a la realidad de cada uno. Los refuerzos estuvimos desde febrero en una casa en Quillota, muy segura en un condominio con guardias y en marzo nos fuimos a nuestros hogares. Ahí me acompañaban Matías Pérez, Fabián Astorga, Dante Bustamante y Lucas Espinoza. Es un club serio y respetado, tenemos dos estadios más dos complejos y un cuerpo técnico que ya sabe lo que es subir de división. Esperamos ascender, reconociendo la ausencia que significará Popín, quien más de un recuerdo se llevó de mí cuando nos enfrentamos”, nos confiesa sonriendo.

Por último, un paso fugaz que tuvo en Deportes Pintana profesional, cuando era dirigido por Christian Muñoz, sin llegar a ser contratado igual le cambió la vida a Nico, toda vez que ahí conoció a Letelier, quien no sólo se lo llevó a jugar a su equipo en la universidad, sino que además le consiguió becas para estudiar, lo que el sanbernardino aceptó gustosamente, sacándole gran provecho.

“Logré titularme de técnico en Administración de Empresas y ahora estudio Ingeniería en la misma especialidad. Después pretendo ingresar a Marketing, capaz que deportivo. También gracias al SIFUP hice un curso de emprendimiento en la UC. Todo esto se lo debo al fútbol, claro que la mayoría de mis colegas futbolistas no aprovechan estas oportunidades y no acceden a estudiar”.

Craso error les decimos desde esta tribuna. La profesión de futbolista es corta y más todavía cuando se juega en las divisiones menores del profesionalismo y amateurismo, con un tope de edad de 25 que frustra a muchos jugadores. Por eso, estudiar será siempre un gran cheque a fecha. Lástima esa mentalidad de la mayoría, que prefiere cosas superfluas en vez de pensar en su futuro.

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