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KILIAN DELGADO EL JUGADOR DE LOS ASCENSOS EN TODAS LAS SERIES

En nota con la página de la ANFP, el actual delantero de Cobreloa recordó sus tres logros con Deportes Valdivia (Segunda División, Tercera A y B) y el título de Primera B con Coquimbo Unido. Es uno de los tantos hallazgos de nuestro portal en su cobertura del fútbol menor, plagado de promesas que sólo esperan oportunidades.

Tal como en algún momento las tuvieron Chupete Suazo, Junior o Pato Rubio. Ahora podríamos sumar a regalones como Daniel Castro, Fabián Ramos, Jonathan Andía y Stefan Pino, todos ellos en clubes de Primera División.

Hace pocos años que Kilian Delgado alcanzó notoriedad en el fútbol nacional. Nacido hace 30 años en Valdivia, tierra generosa en deportes colectivos como el básquetbol y el remo, el actual jugador de Cobreloa se inclinó por el balompié.

Gran parte de su carrera ha sido en Deportes Valdivia. “Lo veo como un club emergente. Tiene su historia, pero que varios años estuvo olvidado. Como valdiviano estoy contento de que el club juegue en la Primera B”, cuenta en conversación con ANFP.cl.

Kilian es parte del listado de jugadores que ha participado en las cinco principales series de nuestro fútbol, y en el cual ha conseguido cuatro ascensos. Una historia que pocos la puede contar y el propio jugador lo hace en esta entrevista.

“El año 2010 debuté en Valdivia en la Tercera A y descendimos. Pero en la siguiente temporada el club se mantuvo a flote gracias a un cuerpo técnico local (René Millanca con Pedro Portales) y un plantel 99 por ciento de jugadores valdivianos que ellos nos habían formado desde pequeños. Además, había 200 hinchas que nos apoyaban todas las semanas. Ese grupo luchó para que el club siguiera vivo. Recuerdo que para generar recursos nosotros los jugadores vendíamos entradas y empanadas en las calles con el afán de tener fondos para los partidos de visitantes. Ascendimos en el segundo lugar detrás del campeón Deportes Linares”.

“Cambiaron el cuerpo técnico y trajeron a Christian Muñoz, quien tenía harto recorrido en la categoría. Ese año, los cinco mejores subían a la Segunda División Profesional. Justamente, conseguimos el quinto cupo -en una llave única- al vencer en la definición a Enfoque de Rancagua por 4-0. Así llegamos al profesionalismo”.

“Si bien pasaron varios técnicos en ese periodo, siento que la clave es que el club mantuvo una base de 10 o 12 jugadores. Y eso se reflejó en el sprint final de 2016. Al comienzo de la campaña estuvo Gerardo Reinoso, pero en los resultados eran irregulares. Lo reemplazó Hugo Balladares y cuando llegó siempre nos propuso obtener metas. Supo plasmar sus ideas sacándonos el máximo de rendimiento. En la liguilla llegamos en el sexto lugar, a ocho puntos del líder (Deportes La Pintana). Ahí, recuerdo que el técnico nos dice que ‘esto es un mundial y tenemos que ganar los diez partidos’. Si bien no hicimos la liguilla perfecta, logramos ganar los seis últimos partidos. El triunfo clave fue ante Santa Cruz como visita en la penúltima fecha. Cuando subí al primer equipo de Valdivia mi sueño era ascender a la Primera B. Lo conseguí seis años después”.

“Fui a una prueba en que logré quedar en el plantel. No tenía experiencia, pero tenía mucha hambre de ser un nombre conocido en el club. Salimos terceros en la primera temporada, pero había un ambiente tenso, porque siempre se pensaban en conseguir el ascenso. En el 2018 fue un año mágico. Si bien en la primera rueda terminamos terceros, pero después logramos ser punteros y no lo soltamos más, hasta levantar la copa. Estaba feliz por un lado porque en mi carrera anhelaba jugar en la Primera División y lo estaba consiguiendo. Pero por el otro estaba triste porque una lesión me impidió estar en los últimos partidos”.

Esa misma lesión, en una de sus rodillas, postergó su sueño de jugar en la máxima categoría. Lo consiguió el 19 de mayo en el empate 1-1 de Coquimbo Unido frente a Deportes Iquique, cuando entró a los 76 minutos. “Cuando entré a la cancha no podía dimensionar el cariño de la gente. En lo personal, me sentí pagado como si hubiera levantado la copa del año anterior”, recordó.

Con pocas chances de jugar, el valdiviano espera concretar su revancha personal con la camiseta de Cobreloa, un club importante en el fútbol nacional. “Su historia es reconocida a nivel nacional e internacional. Siempre ha sido un club grande. Recuerdo que cuando era niño compraba el juego ludo y ahí aparecía Cobreloa”, cerró Kilian Delgado, quien espera en Calama sumar un nuevo ascenso en su carrera.