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Actualidad Futbolística

EL JUGADOR DE TERCERA QUE LE GANÓ AL CÁNCER

Su nombre es Israel Muñoz, reciente contratación del Rodelindo Román, elenco que no disimuló su admiración por el joven volante de la Población El Castillo tras la final ganada en el último minuto a Pintana Unida en el Estadio Monumental. Su gran temporada 2019 no pasó desapercibida para el mediático club de San Joaquín, abrochando a tres futbolistas de los canarios. Lo que poco y nada se sabía, es que el “Huacho” Isra como le dicen sus cercanos, derrotó a un tumor de ganglios que se le detectó el 2016, siendo esa su mejor victoria hasta ahora. Admirador de Emilio Hernández, nos confiesa en esta nota que ve cerca su regreso al profesionalismo. Lo cierto es que capacidad tiene de sobra para eso.

Juan Antonio Torres

Se dio el lujo de jugar en las dos versiones de La Pintana. En el de la Sociedad Anónima que disputó la final de Segunda División ante Valdivia, y en el del reciente campeonato de Tercera B que cayó con la frente en alto ante el club de Arturo Vidal. Entonces, tener mayor sentido de pertenencia con los clubes de su comuna, imposible. Claro que el verdadero barrio lo vivió defendiendo al Deportivo Chunchito de la Población San Rafael, un equipo que pese a su nombre está mayoritariamente integrado por hinchas de Colo Colo. No así él, un confeso universitario.

A tal punto llega su fanatismo por los azules, que cuando Emilio Hernández, el emblema de su población El Castillo, jugaba en la U, Israel Muñoz iba a los banderazos para apoyar al club de sus amores, pero también para estar cerca de su ídolo. “Con el tiempo él me conoció y ahora conversamos a menudo. Es muy sencillo, pese a su linda trayectoria en el fútbol. Al extremo que no ha tenido problemas para reconocerme que sólo por malas decisiones tomadas por él no llegó más lejos. Así y todo, fue campeón en Argentina y jugó en México. Es un gran tipo el Choro”, nos dice el “Huacho” Isra, su admirador y ahora, amigo.

Los roles, claro está, se han invertido. Ya retirado, es Emilio el que viste de civil, contemplando cómo Israel Muñoz se reinserta en el fútbol a sus 23 años, en base a calidad técnica y buen despliegue. Si bien ha jugado en varios puestos, los de volante mixto o volante central son los que más le acomodan. En especial el primero, “a lo Charles Aránguiz”, nos dice. En esa faceta fue uno de los mejores jugadores del último campeonato de Tercera B, donde Pintana Unida demostró ser una familia, no obstante enfrentar algunos problemas domésticos durante el año, los que no impidieron que fueran protagonistas de principio a fin. Precisamente, ahora pasó a defender las filas del campeón que lo derrotó. Al respecto nos dice:

“Me venían siguiendo, al igual que otros equipos, como Linares a comienzos del 2019, pero yo decidí quedarme en Pintana esa vez porque la mayoría de los jugadores nos conocíamos del barrio, por lo que sabía que podíamos realizar una buena campaña, como efectivamente, fue. La confianza en nuestros medios se acrecentó desde el principio, cuando empatamos 3 a 3 ante Rodelindo Román en la primera fecha, partido que nos mostró el camino de que estábamos para grandes cosas. Todos, ese día nos dimos cuenta de que podíamos. Y pese a que durante el año tuvimos algunas bajas, además de algunos problemas directivos, logramos igual salir adelante. Es que al plantel le molestó mucho la salida del profe José Arnaldo, aunque logramos sobreponernos a todo eso”.

Como también a la realidad dispar con respecto a algunos de sus rivales de grupo, entre ellos, el mismo de la Población El Huasco. En el caso de Pintana Unida, sólo con ayudas para sus jugadores, al revés de los millonarios de San Joaquín. Así y todo, se pararon de igual a igual ante los verdes, estando a punto de vencerlos. A partir de ahí jugaron cada fecha con la convicción de cumplir un gran papel en el torneo.

“En ese tipo de situaciones es donde los más experimentados del club pudimos sacar la tarea adelante. Y fuimos importantes, con los más jóvenes haciéndonos caso y con nosotros actuando con un respeto mutuo hacia ellos. Se juntó mucho barrio, pero también formación cadete, ya que casi todos pasamos por el Fútbol Joven. Y eso se notó después en la buena campaña que hicimos. Nosotros terminamos esa gran final con gusto a poco, porque estuvimos a sólo un travesaño de campeonar y demostramos para qué estábamos hechos. Al final pasamos la pena en el camarín y terminamos igual todos contentos”.

Claro que como los buenos sentimientos encontrados que suelen presentarse ante realidades tan dispares en el circuito, al final terminó algo desmantelado el grupo del cuadro del sur de Santa Rosa, ya que no tan sólo fue transferido Israel Muñoz, sino que también Manque, Bustos y Svec, precisamente, el trío de ataque. Los dos primeros, pintanino y granjino también se fueron a Rodelindo, mientras que el goleador del torneo, oriundo de Peñalolén, se fue a Lautaro de Buin. Ahora vistiendo la enseña del cuadro de Vidal alcanzaron a jugar dos amistosos en el sur antes de la para por la pandemia, empatando ante Linares y siendo goleados por Fernández Vial.

Sin embargo, nada de los obstáculos enfrentados en cada temporada futbolística se compara con lo que Israel tuvo que vencer a sus nóveles 18 años, cuando jugaba en el Pintana profesional. Ni más ni menos que un cáncer de ganglios, como se evidencia en una de las fotografías de esta nota. A los 18 años se le inflamó esa zona, realizándose la respectiva biopsia que entregó el lapidario dictamen. Pero su juventud y su condición de deportista, le ayudaron a vencerlo.

“Recuerdo que estábamos concentrados para la final ante Valdivia y como Benja Inostroza estaba de titular, faltaba alguien de reemplazo por si él tenía que salir, así que le dije al profe Christian que me citara nomás. Me dejé estar un año por mis ganas de jugar en el profesionalismo, hasta que no aguanté más, porque mi cuello estaba demasiado inflamado. Me detectaron cáncer, por lo que tuve que realizarme doce quimioterapias y dos radioterapias. Me instalaron el catéter justo a tiempo, cuando ya empezaba a ramificarse al pecho, axila y pelvis. Gracias a Dios lo hemos logrado vencer. En esto lo mental y lo religioso también ha sido fundamental para ganársela. Ahora estoy concentrado en cumplir una buena campaña y llegar a Primera. En el Rodelindo se han portado muy bien y nos han cumplido en todo en materia de sueldos y entrenamos por zoom desde la casa dirigidos por el PF, el profe Seba, hasta que podamos reaparecer en cancha. Me parece que estamos para grandes cosas”.    

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