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CLUBES DE SEGUNDA DIVISIÓN ACUSAN DISCRIMINACIÓN

Si bien algunas publicaciones indican que once elencos se alinearon para enviar una segunda misiva al Consejo de Presidentes, acusando a la ANFP de un mal trato hacia la tercera serie profesional del fútbol chileno, la carta aparece con los logos de los doce clubes participantes. La anterior entregada hace un mes no tuvo respuesta por parte del organismo rector. Ahora, pese a lo duro del escrito, los patitos feos de Quilín esperan tener eco a sus demandas, apremiados por sus dificultades económicas y la incertidumbre en torno al inicio del torneo, pese a que se anunció que las dos Primeras volverán el 31 de Julio. Al respecto, también es menester recordar que como sociedades anónimas deportivas que son, los clubes operan como empresas, por lo que no correspondería pedir ayuda económica. En el intertanto, les llegaron traspasos del Sifup como momentáneo granito de arena.

Juan Antonio Torres

Foto: Agencia Uno

Otra vez golpeando a una pared. Una grande y dura. Impenetrable. Así ha sido casi siempre la relación entre la ANFP y los clubes de Segunda División. O en estricto rigor, entre las instituciones de Primera y Primera B que conforman el Consejo de Presidentes y los que quieren jugar a ser grandes o volver al sitial que alguna vez tuvieron y que producto de errores directivos, tuvieron que dar la vuelta larga bajando incluso al fútbol de Tercera División en ANFA. En especial, los del sur.

Precisamente, uno de ellos, Arturo Fernández Vial, según algunas publicaciones, no habría firmado la misiva, respondiendo a otro modo de pensar respecto a sus pares. Algunas fuentes muy confiables nos aseveran que en la locomotora vienen trabajando de muy buena manera, encabezados por Giovanni Castiglioni y familia, más el abogado y director del club, Jaime Apparcel. Entienden que la ANFP no tiene plata y la que administra es la correspondiente al CDF. Y los dineros son para gastos operacionales, no para financiar clubes. Eso, en la teoría, aunque en este caso, la práctica también demuestra que es así. Según declaró recientemente a los medios el candidato a la testera, Pablo Milad “a la Segunda hay que subvencionarla, pero gestionando sponsors desde el punto de vista comercial y no social”.

Según afirman los elencos de Segunda “a través de este escrito dejaremos consignado, que el surgimiento de esta categoría profesional del fútbol de Chile, con las condiciones normativas y económicas impuestas, no son responsabilidad de las instituciones que hoy se encuentran en esta posición, sino de las autoridades ANFP del año 2011, con el Sr. Sergio Jadue como presidente y con la aprobación del Consejo de Presidentes de la época”.

Agregando que “la 2a división, última categoría asociada al profesionalismo, se encuentra en una posición de abandono por parte del ente rector y con la total complicidad del Consejo de Presidentes compuesto exclusivamente por los clubes de Primera División y Primera B. Y aunque se puede inferir, de todas formas, queremos aquí constatar que no somos parte de la asamblea soberana del fútbol profesional y que nuestras instituciones son sometidas a acatar lo que las instituciones privilegiadas determinen para nuestro destino”.

En Quilín piensan muy distinto. Para ellos, la ANFP no tiene por qué entregar dineros a los clubes para que estos financien sus planillas, menos si están inscritas como sociedades anónimas deportivas y cuentan algunos de ellos con dirigentes de gran espalda. Es decir, operan como empresas. Y menos si otros han sido irresponsables, apuntando los dardos hacia el norte, mientras que algunos del sur recibieron aportes municipales, metiéndose en un problema. Además, les critican que en estas sucesivas cartas los integrantes de la categoría insisten más en la búsqueda de aportes sociales que en la consecución de sponsors. Pese a que deben ingeniárselas con auto gestión, algo indiscutible, falta conducir bien esa gestión, precisamente, hacia la dirección correcta.

Según publicó el Diario La Tercera, el Sifup acaba de destinar dineros a jugadores de la Segunda División Profesional afectados por la pandemia. El sindicato que agrupa a los futbolistas nacionales repartió cerca del cien por ciento de los más de $ 40 millones de pesos a los miembros que forman parte de la división de bronce del fútbol chileno, los principales perjudicados por el paro de la actividad y debido a que son los más afectados por la pandemia del coronavirus “no hacemos alarde de la ayuda”, declaró al respecto Gamadiel García, su presidente.

La organización repartió el dinero entre los deportistas inscritos que pertenecen a los siguientes clubes: Deportes Vallenar, Deportes Linares, General Velásquez e Independiente de Cauquenes, quienes no han recibido pagos desde hace más de 50 días. Recientemente, Colchagua CD. y Deportes Concepción se sumaron a los equipos beneficiados.

Los dichos de Gamadiel García se justifican a sabiendas que los dineros entregados a los planteles de Segunda, les pertenecen precisamente a ellos y que, como buen administrador, las repartió. Ahora, es indudable que sí llegó como una gran ayuda. De todos modos, se entiende que la parte administrativa debiera ser pareja para todos. Esta historia continuará. Lamentablemente, el futuro del campeonato es incierto y hasta se barajan distintas opciones, incluso que pasen a formar una super liga con Tercera A, aunque ellos preferirían quedar en Primera B. En el pedir no hay engaño, sostienen.